Conocí a alguien.
Desde el Lunes no duermo, nos quedamos toda la noche hablando porque es el único momento que coincidimos.
Ayer fue una charla de esas donde "jugando" uno vuela y mucho.
Ya son las 12.30 del mediodía y desde que me levanté -a las 7- no paro un segundo de pensar en él y las cosas que hablamos.
¿tanto predispone una charla? ¿le habrá pasado lo mismo que a mí?
hoy a la noche de alguna forma lo averiguo.
Mientras tanto, me quedan unas 8 horas en las que dedicaré mis pensamientos a recordar cada detalle de encuentro, en una de las semanas más complicadas de todo mi año.
10.
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